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ARTÍCULOS : JOSÉ LUIS PARDO, Simiótica y gen-ética
Enviado por Leviathan el 12/6/2006 13:50:00 (9606 Lecturas)

Un grupo de chimpancés en el zoo de Miami.El llamado Proyecto Gran Simio, que pretende equiparar en derechos a algunos primates con los humanos, ha suscitado una polémica intelectual. El autor de este artículo ironiza sobre esta propuesta y señala, entre otras cosas, que "considerar a las personas como animales no es más que la otra cara de considerar a los animales como personas".



Seguramente ya están ustedes al corriente de que la tesis de Darwin según la cual el hombre desciende del mono está siendo puesta en cuestión en los últimos tiempos. Pero pocos sabrán aún que se está intentando sustituir por la tesis inversa -que más de uno venía sospechando-, es decir, que el hombre desciende hacia el mono. Para informarme, he entrado en la página web del Proyecto Gran Simio, recientemente presentado en el Congreso de los Diputados, y he tenido la debilidad de pulsar, por deformación profesional, sobre el apartado "filosofía". Les comento:

1. "La idea es radical pero sencilla: incluir a los antropoides no humanos en una comunidad de iguales, al otorgarles la protección moral y legal de la que, actualmente solo gozan los seres humanos". Ciertamente, faltan una coma y un acento, pero créanme si les digo que muchos antropoides humanos tampoco saben poner comas correctamente. También hay una afirmación excesiva: que los seres humanos (todos) gozan de protección moral y legal. Más quisieran algunos. Desde luego, es cierto que la idea es sencilla (¿demasiado?).

2. También se explica que la asociación está "en contra de la irracionalidad negación de derechos fundamentales a seres que no son miembros de nuestra propia especie, pero que evidentemente poseen muchas características que consideramos moralmente importantes". Sí, hay una incorrección sintáctica, pero puesto que nosotros, y no ellos, somos los irracionales, vayan ustedes a saber si la sintaxis no es también un aparato de irracional dominación. Los asociados se oponen, como ustedes pueden ver, a que sea la pertenencia a la misma especie animal lo que sustente nuestros derechos. Yo también. La verdad es que yo hasta ahora aplicaba este razonamiento a algunos colegas, compañeros de trabajo, vecinos, conocidos y hasta familiares a quienes no me atrevía a excluir de los derechos humanos a pesar de tener bastantes pruebas de que la denominación de "antropoides humanos" les viene demasiado estrecha. Se trataría, pues, de abandonar ese -nunca mejor dicho- especioso criterio y atenernos a las "características morales". De éstas, parece que los grandes simios poseerían "muchas" importantes. Sería interesante saber si entre ellas consta la de poder ser tenidos (y tenerse a sí mismos) por buenos o malos, virtuosos o viciosos, porque mucho me temo que éste sea el rasgo fundacional del campo de lo ético y, aunque pudiera dar la impresión de que yo tengo alguna animadversión hacia los animales, no llega en ningún caso a tanto como para hacerles la faena (que además considero un error categorial) de evaluar su conducta en términos morales.

3. Por lo demás, la asociación declara su voluntad de "trabajar por la supresión de la categoría de 'propiedad' que ahora tienen los antropoides no humanos y por la inclusión inmediata en la categoría de personas". Para que vean ustedes que se trata de una asociación progresista (están en contra de la propiedad privada): hacen exactamente lo contrario que los nazis; estos últimos querían excluir a algunos hombres de la categoría de personas y colocarlos en la de animales, mientras que nuestros amigos, al revés, desean incluir a algunos animales (algún día me explicarán por qué no a todos) en la categoría de personas. Si se les hubiera hecho caso, el exterminio de los lager no habría sido posible (pues incluso los antropoides no humanos habrían tenido derechos respetables). Claro que, entonces, a lo peor tampoco había sido necesario, porque el resultado de ambas operaciones no parece diferir en lo esencial: considerar a las personas como animales no es más que la otra cara de considerar a los animales como personas. ¡Cuánto daño has hecho, Walt Disney!

4. Sepan que se trata de una "organización que toma a la sociedad anti-esclavista como su modelo". El razonamiento es implacable: si antes lo hicimos con las mujeres y con los negros, ahora debemos hacerlo con los animales. Supongo que tanto las mujeres como los negros sentirán una especial elevación de su dignidad al escuchar esta declaración. Por eso les decía hace un momento que a veces se puede conseguir el mismo resultado (infamante) usando métodos literalmente inversos.

Si la semejanza genética es la base de la comunidad moral, entonces es indiscutible que habrá que exigir pruebas genéticas para admitir y excluir a cada aspirante

5. En todo caso, como a estas alturas ya estarán ustedes deseosos de conocer las bases científicas de esta asociación, tienen derecho a compartir sus argumentos:
el decisivo es que "el gran parentesco que tienen estos animales con el hombre es enorme. Compartimos el 98,4% de los genes con los chimpancés, el 97,7% con los gorilas y el 96,4% con los orangutanes. Es un parentesco similar al que tienen otras especies que a simple vista no se distinguen. La diferencia genética es menor que la existente entre especies de un mismo género y familia". De nuevo hay un desliz gramatical: "el gran parentesco es enorme" (el pequeño parentesco será, sin duda, más chiquitín). Pero no nos pongamos puntillosos porque la idea está clara, y yo creo que incluso maquillan la estadística para no escandalizarnos: apostaría a que una prueba masiva de ADN en ciertos colectivos de nuestra llamada comunidad moral descubriría bastantes orangutanes, gorilas y chimpancés agazapados en la engañosa semejanza visual (ésta es la razón por la que yo me resistiré tanto como pueda a que me hagan estas pruebas). Y si la semejanza genética es la base sobre la que se sostiene la comunidad moral (el reconocimiento de derechos), entonces es indiscutible que habrá que exigir pruebas genéticas para admitir y excluir a cada aspirante a formar parte de la misma y que los resultados arrojarán una jerarquía en la dignidad moral (no podemos tratar igual a quienes se nos parecen en un 98,4% que a quienes solamente tienen en común con nosotros un más modesto 96,4%) que será jurídica, política y económicamente edificante. Sobre el nombre que merece la "filosofía" que deduce los derechos a partir del código genético no es preciso extenderse.

6. De todos modos, también tiene este grupo argumentos para los culturalistas (¡qué poco confían en su base científica!), como el de que los simios pueden aprender algunos signos del lenguaje de los sordomudos: "Se han hecho descubrimientos sorprendentes; como demostrar que tienen su propia cultura". (¡Pobres nacionalistas! No hacía falta ser tan crueles con ellos después de haber insultado a los negros, a las mujeres y a los sordomudos; este descubrimiento será, en efecto, sorprendente para quienes crean que esto de tener una cultura propia es como haber encontrado una mina de oro de la que manan derechos del mismo modo que el agua se transformaba milagrosamente en vino en las bodas de Canán; también los mafiosos tienen su propia cultura, y sin embargo algunos jueces se resisten empecinadamente a justificar por ello su derecho a la vendetta), "que son capaces de transmitírsela a sus hijos, que conversan entre ellos, que tienen pensamientos privados" (el procedimiento de verificación de este último descubrimiento se mantiene, como es lógico, en riguroso secreto, para no ofender a algunos antropoides humanos cuyos momentos de abotargamiento en la sobremesa se disculpan a menudo con la hipótesis no contrastada de que se han quedado absortos en sus propios pensamientos), "imaginación, recuerdos temporales" (tendría más mérito si tuvieran recuerdos atemporales), "autoconciencia, empatía, capacidad de engañar, curiosidad, sentido del humor, sentido del tiempo, consciencia de la muerte y son capaces de mantener una amistad que dure toda la vida" (como todos recordarán si piensan en la mona Cheeta, lo cual, bien mirado, no sé si confirma o refuta su semejanza con la especie humana).

7. Espero que los lectores comprendan las razones por las cuales no me atrevo a salir de este website. Me caen muy bien los antropoides no humanos y las personas que se solidarizan con su sufrimiento innecesario, pero no estoy seguro de querer tener un encuentro con antropoides humanos capaces de tomarse en serio la "filosofía" que subyace a estos argumentos, incluso aunque sean miembros de pata negra de mi propia especie.



Fuente: Suplemento Babelia, El País, 10-6-2006

Este documento tiene copyright.



Web del Proyecto Gran SimioNota de filosofos.org: Para visitar la web oficial del Proyecto Gran Simio en español, que José Luis Pardo menciona en su artículo, pulsa aquí. Una vez, en el website debes pulsar el botón "Filosofía" que verás a la izquierda.

Valoración: 7.00 (5 votos) - Valorar artículo -
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Envió Hilo
Anónimo
Enviado: 12/6/2006 14:08  Actualizado: 4/2/2009 16:57
 Excelente artículo de José Luis Pardo
Fina ironía y agudos argumentos. Un 10 para este artículo.

Me gustan mucho los animales y estoy, por poner un ejemplo, contra las corridas de toros, pero creo que aunque podamos estar de acuerdo en la conclusión de un argumento (en este caso, la conclusión sería: HAY QUE PROTEGER A LOS SIMIOS), los filósofos están en la obligación de desmontar las premisas estúpidas en las que el argumento descansa y no sólo desde el punto de vista formal o lógico, sino entrando, como hace Pardo, en los aspectos éticos u ontológicos implícitos (siguiendo con mi ejemplo: estoy contra las corridas de toros, pero no por premisas que digan que "los toros tienen alma" o que "los toreros son asesinos").

Voy a enviar un post al Foro de Ética y os invito a que discutamos este asunto.
Anónimo
Enviado: 12/8/2006 19:15  Actualizado: 12/8/2006 19:15
 Re: Excelente artículo de José Luis Pardo
el artículo de Pardo ya empieza mal asumiendo erroneamente que Darwin afirmaba que el hombre desciende del mono, lo cual muestra el desconocimiento más básico.
El tema es viejo, por no decir cansino. Y en el panorama actual se le puede llamar una maniobra de diversión mas que algo que se pueda tomar en serio. Ha sido un filosofo australiano, Singer, quien ha llevado primero el argumento a la palestra en alemania, y lo ha hecho comparando el estatuto de los subnormales con el de los animales, lo cual le ha valido el rechazo ideológico y la exclusión de la intelectualidad bien pensante alemana, ahora ellos mismos salen con esto que evidencia solo hasta que punto no sabe uno que vueltas darle a Darwin para evitar las complejas consecuencias en todos los ambitos en la cultura de su Evolucionismo que a fin de cuentas si son tremendamente complejas no hay argumento peregrino como el del Proyecto Simio que pueda sortearlas. Se trata visiblemente de una maniobra ideológica para engañar a bobos que nos lleva al absurdo manifiesto de la falacia naturalista que ve en los hechos consecuencias morales. Evidentemente, todos estamos emparentados, lo cual no impide que cada uno persiga su individual interes y el de sus genes propios con todo su egoismo sin que ha esto se le pueda poner remedio pues es el imperativo de base de la nueva sintesis de la evolución darwiniana.
Anónimo
Enviado: 11/4/2007 20:27  Actualizado: 11/4/2007 20:27
 Re: JOSÉ LUIS PARDO, Simiótica y gen-ética
Se pueden hacer "excedencias" a algun simio o animal.
Como Calígula que nombro ministro a su caballo.
Bromas a parte, si compartimos el 98% de genes con los primates esta claro que falta un 2% para llegar a la totalidad y esto en tema de genética es un abismo.
Esta bien que ayuden a los simios porque es una especie en extincion no? Pero de ahí a que intenten igualarlos a los humanos, creo que no, se equivocan. Quizá algun simio sea mas inteligente que alguna persona pero esa probabilidad es teoricamente baja.
Anónimo
Enviado: 11/4/2007 20:35  Actualizado: 11/4/2007 20:35
 Re: Excelente artículo de José Luis Pardo
Tambien estoy en contra de las corridas de toros, son unas verdaderas matanzas y solo para ganar dinero. Sufren mucho esos animales ante tanta expectación. Se parece a la epoca de los gladiadores: en este caso el gladiador es el torero y la fiera a la cual matar el toro.
Espero que algun dia la gente de poder retire ese acto.
Buen comentario Hayek. Estoy contigo para lo que necesites :)

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